Como LlegarEl TiempoTeléfonos de InterésTransportesSanidadEnlaces de Interés
Excmo. Ayuntamiento de Motril
miércoles, 26 noviembre 2014
Excmo. Ayto. de Motril » ... » ... » Educación » Banda Municipal de Música » Historia
Historia


Extraído del libro Motril, Música y Músicos de D. Antonio Peralta Gámez, publicado por la editorial ALHULIA, S.L. ( 2006 )


El Comienzo. Siglo XIX

A principios del año 1864, el Cabildo Municipal de Motril acondicionó un local en sitio no identificado para instalar y costear en él una academia de música. Para ello se traen de  Madrid los instrumentos cuyo gasto y conducción hasta Motril asciende a diez mil ochocientos veinte y nueve reales. Es la primera vez que la Corporación Municipal decide establecer una banda de música en esta ciudad.

Los orígenes y procedencia de la Banda Municipal no parecen, sin embargo, ser tan simples. Anterior a esta fecha debió existir una modesta formación musical, pues para la celebración de la festividad del Corpus Christi y su octava se especifica en las actas capitulares del 29 de mayo de 1861 que la banda de música de esta ciudad toca en la plaza desde ánimas hasta las doce. Debió, pues, existir con anterioridad algún tipo de formación musical que pudiera tener su origen en los usos militares: en los ataques berberiscos a Motril se ordenaba tocar los añafiles para avisar y enardecer a los soldados. Debemos, sin embargo, señalar la fecha de 9 de marzo de 1864 como el principio formal de la existencia de una Banda Municipal de Música o Charanga, fundada y costeada por el Ayuntamiento de esta Ciudad.

D. Federico Cervi Campasol es nombrado por la Corporación para dirigir la Academia de Música y la Charanga, tras un oscuro y breve período inicial que abarca casi todo el año 1864. Durante los cuatro años siguientes, el futuro maestro del Liceo motrileño, desarrolla una labor fundamentalmente didáctica, tropezando con el problema que arrastraría la Banda Municipal de Música hasta la llegada de D. Dámaso Torres García en 1929: el casi completo estado de inutilidad de su instrumental. La falta de fondos para reponer los instrumentos deteriorados obliga al Sr. Cervi a presentar su dimisión y la Corporación decide disolver la Banda el 27 de agosto de 1868. Es esta la primera caída de un largo calvario al que va a estar sometida, primero la Charanga y después la Banda de Música Municipal,  a lo largo de los años venideros.

Cuatro años después, en 1872, debió reorganizarse, pues el Músico mayor de la Charanga,  probablemente D. José López Linares, padre de Francisco López Castro, presenta cuentas de gastos hechos en la Academia de Música.

En marzo de 1876 la Corporación intenta dar un nuevo impulso a la Charanga y acude al extraordinario maestro y organista de la Iglesia Mayor, D. Cristóbal Rodríguez Ferrer, para salvar la Charanga, pero sin consignación presupuestaria añadida, lo que obligó al organista y padre de grandes músicos motrileños a dimitir al cumplir un año al frente de la misma.

Un ilusionado y joven músico motrileño, Francisco López Castro, toma la batuta de la Charanga Municipal de Motril el día 1 de abril de 1877. Tenía tan solo 19 años y en sus manos estaría, con muy breves interrupciones, hasta el 15 de enero de 1916, es decir, 39 años. López Castro, excelente flautista nacido en Motril el año 1858 vivió por y para la música toda su vida. Fue sobrino del gran tenor Juan Pedro Castro Ocete y con él se acrecentó la saga de los músicos motrileños apodados los “velicas”.

La relación entre D. Francisco López Castro como Director de la Banda Municipal de Música y las distintas corporaciones municipales de Motril, constituye un claro y triste paradigma de sinrazones y mutuas dependencias, hasta que la fiebre y la tristeza silenciaron para siempre el bello sonido de su flauta e inmovilizaron  su batuta para siempre el día 22 de enero de 1918.

El 3 de marzo de 1883, la Corporación Municipal toma el acuerdo de organizar de forma distinta lo que ya venía constituyendo una banda de música, la Charanga Municipal. Con este nuevo impulso la Banda Municipal de Música se convertiría en el referente obligado para la mayoría de los músicos del siglo XX de esta ciudad, siendo concebida como una institución cultural, a la que cualquier niño motrileño que lo deseara, pudiera tener acceso gratuito para recibir una excelente formación musical.

Se triplica el presupuesto y se organiza la plantilla con Francisco López Castro como director y 26 músicos, aunque la organización instrumental responde todavía más a la plantilla de la charanga que a la de una banda de música.

De esta misma fecha debe ser el “Reglamento Orgánico para la Creación de una Banda de Música Municipal”,  que se confecciona a semejanza del existente en Almodóvar del Campo. En dicho reglamento se diseña un interesante y duro plan de estudios, que propició en más de uno de los componentes de aquella Banda, no solo una excelente práctica instrumental, sino además, el estímulo por la composición de obras propias.

Pero a pesar de la buena intención del Ayuntamiento, no es posible mantener la Banda; las crisis económicas y la apatía que imperan en los componentes de la misma, llevan a  la disolución de la academia en 1890.

Un año más tarde, en sesión celebrada el 16 de julio de 1891 y bajo la presidencia del alcalde don Manuel Jiménez Caballero, se acuerda reorganizar la Banda Municipal de Música y adquirir nuevos instrumentos.

Por razones que desconocemos, pero que podemos imaginar, D. Francisco López Castro debió presentar su primera dimisión, pues para el 13 de enero de 1892, tuvo que contratarse a la Banda de Vélez Benaudalla, dirigida por Antonio José Díaz, tras la cual es nombrado José Ruiz del Moral.

De 1883 hasta fin de siglo, el Ayuntamiento vendrá abonando intermitentemente los gastos de material, alrededor de 41 pesetas y los servicios puntuales en las fiestas tradicionales. Pero la Banda quedaría disuelta en 1899 por las consabidas razones económicas que en la sociedad motrileña se hicieron patentes con el conflicto cañero que desembocó en la quema de la fábrica de Larios. El propio Ayuntamiento encontraba dificultades hasta para dar de comer a los numerosos guardias civiles que habían llegado a Motril para mantener el orden. 

Al principio


Principios del Siglo XX

En mayo de 1902 se reorganiza de nuevo la Banda, se empiezan a pagar algunos gastos de material y la Corporación decide destinar las 400 pesetas consignadas para la fiesta de la Virgen de la Cabeza para que se emplee en adquirir los instrumentos más indispensables para el mayor lucimiento de las fiestas... La compra de instrumentos nuevos ascendió finalmente a 620 pesetas.

Sin embargo, en los años siguientes continuaron los problemas económicos de toda índole, lo que obliga a D. Francisco López Castro a dar cuenta a la Corporación de su segunda dimisión que no debió hacerse efectiva pues el 7 de junio de 1906, podemos leer en “Vida Nueva”: Se está reorganizando la banda de música municipal bajo la dirección de su antiguo director don Francisco López Castro. Probablemente para la víspera del día del Corpus Christi, tocará en la Plaza de la Constitución. Después seguirá tocando de noche en la misma plaza, como es costumbre todos los veranos.

El mismo periódico comentaba con ocasión de las fiestas de la Virgen del Carmen en agosto del mismo año: Lástima grande que músicos tan afinados no dispongan de un instrumental más en consonancia con sus buenos deseos y excelentes cualidades.

Hasta la definitiva dimisión de López Castro el año 1915 se suceden diversos acontecimientos: La Banda de Salobreña dirigida por Emilio Pando cubre los servicios de las fiestas de agosto y las de la divina Pastora en 1907; en 1911 se podía leer en “Vida Nueva”: La Banda Municipal de Música necesita pedir prestados los pitos a la de Ítrabo; López Castro presenta una nueva dimisión en 1913 y se nombra director a Enrique Pareja Benítez.

Con la llegada a la alcaldía de D. Gaspar Esteva Ravassa, el día primero de enero de 1914, debida a la renovación bienal establecida, es repuesto D. Francisco López Castro. Debió existir una mutua simpatía entre el alcalde poeta y el músico. En la Sesión Capitular del 25 de diciembre de 1915, D. Gaspar manifestó que el Director de la Banda Municipal de Música le había significado que a consecuencia de desavenencias en individuos de dicha Banda no podrá asegurar que continuara organizada y que así lo participara. Seguramente a estos problemas internos se uniría el cansancio de más de 39 años como director de la Charanga y de la Banda de Música que eran municipales y que ninguna Corporación, a pesar de la buena voluntad de sus respectivos presidentes, llegó a tomarse nunca en cuenta efectiva. D. Francisco López Castro moría tres años después.

Tras López Castro se nombra director a un gran músico motrileño, Antonio Martín González y en 1920 otros dos motrileños se hacen cargo de la misma, D. Vicente Tamayo Martín y D. Francisco Martín. Pero en los años que van de 1922 hasta la llegada de Dámaso Torres García en febrero de 1929, la Banda desaparece. Es la época de la dictadura de Primo de Rivera y al Ayuntamiento le preocupan cuestiones de infraestructura y de índole similar. 

Es a finales de 1927 cuando de nuevo se acuerda crear la plaza de Director… con el sueldo anual de tres mil pesetas, casa, luz y local. Por fin, en la Sesión ordinaria del día 4 de abril de 1929, la Comisión acuerda nombrar al único concursante Don Dámaso Torres García el cual viene desempeñando dicho cargo con carácter interino a satisfacción de esta Comisión.

Con D. Dámaso Torres, la Banda Municipal de Música de Motril inicia una nueva etapa, cuyo desarrollo quedó truncado cuatro años después con su nuevo destino en Talavera de la Reina y posteriormente con la Guerra Civil. Su labor fue absolutamente meritoria, como correspondía a las dotes musicales de este gran director y compositor granadino.

Tras la marcha de Dámaso Torres García, el Ayuntamiento decide suprimir la Banda Sin embargo, el alcalde Emilio Moreu Díaz en 1933, nombra a D. Antonio Tamayo Jiménez con carácter de interino Profesor de la Escuela de Artes y Oficios en la cátedra de solfeo y manejo de instrumentos musicales con el haber anual de 1.500 pesetas.

Durante los primeros meses de la guerra civil la Banda se deshace y en noviembre de 1937 el nuevo alcalde presidente de la Gestora, Manuel Garvayo Bermúdez de Castro, manifiesta que con el propósito de reorganizar la Banda de Música que existía en la localidad, se había puesto al habla con D. Enrique Pareja (Benítez) Director que fue de la de Órgiva, a fin de que dicho señor hiciera las oportunas gestiones en los diferentes pueblos del partido donde se sospeche haya instrumentos musicales pertenecientes a la referida banda y que se llevaron durante el dominio rojo y una vez conocido el resultado de tales investigaciones ver si era posible la expresada reorganización.

El 30 de septiembre de 1941, un oficio del Delegado Local del Frente de Juventudes solicita al Ayuntamiento la cesión del instrumental de la Banda de Música, pasando la misma a pertenecer a dicha Delegación Local. Fueron aquellos diez años la época de D. Eduardo Tamayo Jiménez y de D. Laureano López Barbero, tras los cuales el año 1951 se reorganiza el servicio por parte de la Corporación nombrando director a Fernando Novi Martí quien imprimió a la Banda un definitivo empuje y una gran revitalización.

Tras un breve período de D. Saturnino Díez Vidal, el día 7 de julio de 1975 es nombrado D. Manuel Celdrán Gomariz, excelente director y compositor, con una amplia preparación musical y humanística, que realizó una labor inmejorable al frente de la Banda hasta el 31 de enero de 1979, en que fue destinado a Almería.

Durante los años que van de 1951 a 1987 los períodos de transitoriedad en la dirección de la Banda fueron ocupados por Francisco Pérez Barrera, sumando las suplencias del cargo un total de casi cinco años.  

Al principio


Actualidad

Durante el año 1981 son nombrados sucesivamente dos directores, Rafael Martínez Castillo y Antonio Cuevas Castillo, quien cesa  ese mismo año el día 4 de diciembre, fecha esta en la que toma posesión, Fernando Gracia Baranguá quien fue jubilado el día 24 de septiembre de 2002.

Tras su jubilación, un joven director pero con gran experiencia, fue seleccionado en la oposición convocada por el Ayuntamiento el 8 de marzo de 2004, D. Antonio Manuel Romera Molina, director durante 12 años de la escuela y banda de música de Órgiva, titulado superior en Dirección de Orquesta y en la especialidad de trompa.

En el breve período transcurrido desde su incorporación ha conseguido un nuevo y espectacular giro artístico de esta centenaria institución cultural motrileña.

Viene ofreciendo un gran servicio social-cultural a la ciudad, basta con mencionar algunos de ellos: como conciertos didácticos inéditos hasta ahora con la participación de más de 1500 alumnos, conciertos destinados a la tercera edad como en el día internacional del mayor o conciertos navideños por las residencias de ancianos, conciertos monográficos, conciertos benéficos destinados a asociaciones como proyecto hombre o a la asociación contra el cáncer, temporada estable de conciertos sinfónicos y además colabora asiduamente con las asociaciones corales en conciertos de ópera o zarzuela.

Todo ello viene a marcar un antes y un después en esta agrupación centenaria, colocando a Motril como un referente cultural y musical de la comarca. En ninguna otra época como en la actual, la Banda Municipal de Música ha gozado de un número tan alto de profesionales con titulaciones oficiales, permitiendo a su joven Director abordar obras originales para banda y programas impensables en otras épocas, todo este trabajo se ha querido rubricar con la grabación de tres trabajos discográficos, uno dedicado a recopilar todas las marchas de procesión motrileñas, recuperando parte del patrimonio musical motrileño, el segundo fue encargado por la Hermandad de la Virgen de los Estudiantes de Granada y con el tercero se pretendió recoger el sentir motrileño en semana santa, grabando en riguroso directo durante el propio recorrido sacramental.

Actualmente ya se trabaja en el cuarto trabajo discográfico destinado al estreno mundial de la obra “Estampas Motrileñas” suite contemporánea que pretende recoger diversas experiencias vividas por el propio compositor en la ciudad de Motril, compuesta por el compositor motrileño D. José Miguel Moreno Sabio, quien tuvo la deferencia de dedicar esta obra tanto al director titular D. Antonio Manuel Romera Molina y la centenaria Banda Municipal de Motril, además este trabajo discográfico pretende recuperar pasodobles como “Motril en Fiestas” o “Playa de las Azucenas”, para de esta manera dar a conocer el repertorio musical .

Al principio

(C) Excmo. Ayto. de Motril. Plaza de España, 1 18600 Motril ( Granada ). Tlfno: 958 83 83 00